Francisco Camps se ha dado hoy un baño de multitudes. Estamos en campaña electoral y toca mitin que es lo que gusta a los políticos. El imputado ha pedido a sus entregados acólitos una "sonrisa todos los días que lean, oigan o vean algo incómodo" porque "no hay antídoto mejor contra el veneno de los socialistas" que "la felicidad y el optimismo".

Por cierto que en ese mitin-feliz también estaba prevista la presencia del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, quien (oh! casualidad) no pudo acudir porque estaba indispuesto (pobrecito).
Pero tranquilos que fue otro Fabra, el alcalde de Castellón, Alberto Fabra que me ha dejado mucho más tranquilo diciendo que "cuando no venga un Fabra, habrá otro, y si no, habrá otra persona para defender los intereses" de la región.
Que dios nos pille confesaos...
Que dios nos pille confesaos...
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