jueves, 6 de noviembre de 2008

Vendedores de humo

A través de Testigo para la Acusacion escucho la "nueva canción" de Obama. Está chula pero me parece la obra de un oportunista. Es probable seguro que el "Yes we can", convertido ya en eslogan al estilo del Ché, no sea casual y forme parte de una medidísima estrategia de marketing político, pero todos nos hicimos los longuis para aumentar el carisma del nuevo Comander in Chief al que hemos querido convertir en una mezcla entre Jesucristo, Kennedy y Martin Luther King (el primero por cierto es el origen a una secta que ha originado la mayor parte de las guerras del planeta y el segundo invadió Cuba nada más llegar a la Casa Blanca, yo sólo lo recuerdo).
En todas partes escuchamos que Obama se tiene que poner a trabajar ya, que no puede esperar a al 20E y de hecho ya se ha puesto de hecho a elegir a "su equipo". Lo que debe elegir con más cuidado es su gabinete de comunicación. Desde luego el que tenía no lo ha hecho nada mal y ahora se le va a exigir mucho más.
Tan importante cómo lo que haga será lo que consiga vendernos que ha hecho y sobre todo, ocultarnos lo que no ha hecho.
Qué? Es política.


3 comentarios:

David Martos dijo...

Una cosa es que esté hecha para destacar... otra que el chico de Indiana sea un oportunista... A mí me encanta!!

Miranda dijo...

Hola!
Vengo desde el blog de David para decir lo mismo.
Me encanta la canción, mejor dicho, es muy buena.
El "arreglo" de David me parece estupendo también.
Sobre la canción.
Creo que ese chico, que es un músico excelente, como su hermano, lo que ha tenido es un momento brillante de euforia. Tengo amigos en EEUU que han vivido estos ocho años con verdadera angustia, les comprendo, me pasó lo mismo con los ocho de Aznar, o mejor dicho, con los últimos cuatro de demencia.
Salir de ese estado, viviendo ese momento histórico es para que cualquiera con juventud, creatividad y emoción haga algo como lo que ha hecho.
No se si la has escuchado entera, intenta hacerlo más de una vez, cuanto más se escucha más gusta.

En cualquier caso para eso están los gustos...claro. Pero de ahí a el juicio de intenciones hay un salto arriesgado.

No seas tan mal pensado, anda...

Saludos!

M.

Rubén Regalado dijo...

está bien, tenéis razón, lo que pasa es que la OBamanía ha conseguido en mi el efecto contrario, debe ser escepticismo o simplemente realismo. No creo que vaya a cambiar el mundo, entonces tanta algarabía me "agobia" un poco.

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