Nunca es tarde si la dicha es buena.
Rectificar es de sabios.
Pero no, ni uno ni otro caso se pueden finiquitar con uno de estos refranes.
Desde luego que un reconocimiento siempre es positivo, pero los familiares de los militares muertos en el Yakolev llevan demasiado sobre sus espaldas como para recoger un galardón, sonreír y decir que no pasa nada. Y menos aún cuando el premio desprende un tufo a populismo que tira para atrás (fijénse en la foto, de manual, sonrisa, niño y premio, lo tiene todo).
Y no, no podemos aplaudir a
Tomás Gómez por enmendar su conducta. Y desde luego
no podemos definirlo como un sabio. No hay nada peor en política que
lanzar un órdago y después cagarse y retirarlo. Primero toma una actitud equivocada el 11M, que mantiene el 2 de Mayo y que ahora,
sin haber conseguido que Aguirre enmendase ni un poquito su conducta, retira porque ve que
en las encuestas cae en picado y los
resultado de las europeas fueron lamentables en Madrid.
O sea, una
decisión puramente electoralista, que tenía que tomar tarde o temprano pero que, como casi todo, ha llevado a cabo de una forma chapucera porque no ha cambiado nada para justificarla.
Leer más
Contraer