miércoles, 24 de noviembre de 2010

"Vomitó y lloró hasta que perdió el conocimiento"

Más de 1.000 personas han muerto ya en Haití por culpa del cólera. Seguro que ya lo sabéis porque la cifra se repite un día sí, un día no, en todos los informativos. Es el clásico apunte. Algo que suena a "Ah!, por cierto, que sepáis, desde la seguridad que da vuestro sofá que, aunque os importa una mierda, allá en Haití, lejos, ya van más de mil muertos, podéis sentiros mal un segundo, antes de atacar el postre".


Según los últimos datos de UNICEF se han registrado 56.901 casos de cólera y se han producido 23.817 hospitalizaciones y 1.344 muertes. ¡1.344!

Lo peor no es eso, lo peor es que hay más de un millón de personas viviendo todavía en la calle por culpa del terremoto que hace ya casi un año destruyó el país más pobre de América. Es decir, hay cientos de miles de potenciales víctimas.

Fabiula Deballe, de 27 años, cuenta el caso de su hijo: "Empezó vomitando y llorando hasta que perdió la conciencia. Estaba realmente asustada. Pensé que había muerto", dice desde un hospital de Puerto Príncipe. "Vinimos aquí en motocicleta, e inmediatamente recibió atención y cuidado. El doctor me dijo que iba a sobrevivir. Ahora está mucho mejor, incluso ha comenzado a jugar un poco. No me he apartado de su lado desde que llegó aquí".

¿Os imagináis que en cualquier país europeo murieran más de 1.000 personas por un mismo motivo? Sí, Haití nos la suda, como nos la suda Camboya, allí han muerto casi 400 personas en una estampida, son 20 veces más que en Alemania no hace tanto. Lo de Alemania abrió los informativos. Lo de Camboya también ha sido poco menos que otro por cierto. Sin embargo los 33 mineros de Chile merecieron un enviado especial de cada medi del mundo.

¿Nos hemos vuelto todos locos?

UNICEF te permite donar para ayudar a Haití. Aquí.


2 comentarios:

Dama del Castillo dijo...

¡Uf! qué duro, pero qué cierto. Cuando nos toca de cerca parece que realmente nos importara más (o hacemos como si), pero si es lejos parece que no va con nosotros...

Y recuerdo la frase de cada día de Forges: "Pero no te olvides de Haití"

Un saludo. Te sigo.

Rubén Regalado dijo...

Sí, yo también me acuerdo de Forges cada vez que leo algo de Haití :-)

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