martes, 28 de septiembre de 2010

35 años y un día

Ayer se cumplieron 35 años de los últimos fusilamientos cometidos por el Estado represor del sanguinario Dictador Francisco Franco.

Pasé por la fecha por encima, sin darle demasiada importancia, y no ha sido hasta hoy cuando he recordado que, no hace mucho, recordaba cada fecha de la ignonimia franquista como si me hubiera pasado a mi.

Un post de Ana pero sobre todo uno del profesor Bouza es lo que me ha removido. En concreto la carta de uno de aquellos fusilados, José Humberto Baena Alonso. Es esta (fuente):


"Papá, mamá: Me ejecutarán mañana de mañana. Quiero daros animos. Pensad que yo muero pero que la vida sigue. Recuerdo que en tu última visita, papá, me habías dicho que fuese valiente, como un buen gallego. Lo he sido, te lo aseguro. Cuando me fusilen mañana pediré que no me tapen los ojos, para ver la muerte de frente.

Siento tener que dejaros. Lo siento por vosotros que sois viejos y sé que me queréis mucho, como yo os quiero. No por mí. Pero tenéis que consolaros pensando que tenéis muchos hijos, que todo el pueblo es vuestro hijo, al menos yo así os lo pido. ¿Recordáis lo que dije en el juicio? Que mi muerte sea la última que dicte un tribunal militar. Ese era mi deseo. Pero tengo la seguridad de que habrá muchos más. ¡Mala suerte! ¡Cuánto siento morir sin poder daros ni siquiera mi último abrazo! Pero no os preocupéis, cada vez que abracéis a Fernando, el niño de Mary, o a Manolo haceros a la idea de que yo continúo en ellos. Además, yo estaré siempre con vosotros, os lo aseguro. Una semana más y cumpliría 25 años. Muero joven pero estoy contento y convencido. Haced todo lo posible para llevarme a Vigo. Como los nichos de la familia están ocupados, enterradme, si podéis, en el cementerio civil, al lado de la tumba de Ricardo Mella. Nada más. Un abrazo muy fuerte, el último.

Adios papá, adios mamá.

Vuestro hijo José Humberto”

No me gusta vivir mirando hacia atrás, creo que una sociedad sólo puede avanzar si mira al futuro. Pero eso sólo puede hacerse cerrando heridas y en este país hay demasiadas heridas abiertas, la mayoría en el mismo bando porque, como dice Ana, la historia la escriben los vencendores, y en España ganaron los fascistas.

Y quien no conoce su historia está condenado a repetirla, y hoy en día hay demasiadas cosas que recuerdan a uno de los momentos más negros en la historia de la humanidad. Yo lo pienso y Rosa María Artal lo explica como nadie, es un palcer ahorrarse farragosas esplicaciones poniendo un link.

Me niego a creer que el tiempo de la revolución pasa para cada uno de nosotros según avanzan los años aunque, cada vez más, me sorprendo a mi mismo sin saber qué es la revolución ni cuales son mis referentes. A estas aluras me aburre creer en Allende y Guevara. Afortunadamente todavía no creo en esta frase. El día que lo haga, tenéis permiso para retirarme la palabra.

Aute le cantó a aquella noche como nadie, al menos, disfrutad de la canción.

PD El viernes voy al Festival En Vivo, a corear a Reincidentes. Hay que aplacar a la conciencia revolucionaria.


2 comentarios:

Antonio dijo...

Tú no sabes la que hubo que aguantar en el colegio por aquel entonces

Rubén Regalado dijo...

Nop, es lo que tiene no haber nacido

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